¿QUÉ SON LOS HONGOS?

¿Qué son los hongos?

Los hongos son organismos vivos que pueden ser unicelulares (microscópicos) o pluricelulares (macroscópicos o visibles a simple vista). Aunque lo común es que se crea que los hongos son vegetales, en realidad no lo son porque carecen de clorofila, es decir que no fotosintetizan porque no poseen los mecanismos para captar la energía solar y transformarla en hidratos de carbono como los vegetales (autótrofos)

Tampoco son animales, sino que forman un Reino aparte que reúne características de ambos.

Los hongos, como los animales, presentan quitina como componente principal de sus paredes celulares y son heterótrofos, es decir, necesitan de una fuente externa que les proporcione los nutrientes adecuados para su desarrollo y, como las plantas, presentan crecimiento vegetativo: una “raíz” y un “tronco” con “hojas” pero no de color verde.

Son de distribución cosmopolita, se desarrollan en cualquier tipo de clima, siempre que la temperatura no sea menor de cero grados centígrados (el rango varía entre 4°/60°C) y en una gama de latitudes que van desde el nivel del mar hasta por encima de los 4,000 m sobre el nivel del mar.

Los hongos son un componente vital en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas, ya que desempeñan diversas funciones de tipo ecológico y fisiológico; además, pueden ser mediadores e integradores que contribuyen al desarrollo de las poblaciones vegetales, particularmente al de las especies arbóreas. Entre sus principales funciones se destacan las siguientes: intervienen en los ciclos y transferencia de nutrientes, al participar de manera activa en la regulación de la tasa fotosintética; a través del crecimiento de sus hifas modifican la permeabilidad y estructura del suelo; representan una fuente de alimento para vertebrados (incluyendo mamíferos) e invertebrados, son hábitat de invertebrados, algas y otros hongos; participan en la creación y alteración de nichos, sobre todo para invertebrados; establecen asociaciones mutualistas con plantas, termitas, hormigas y con algunas especies de algas. (Herrera y Ulloa, 1990; Hawksworth, 1997).

Existen diferentes tipos de hongos, algunos son parásitos -requieren de un organismo vivo al que matan para cumplir su ciclo biológico-, otros son simbióticos -viven asociados a las raíces de las plantas como las micorrizas, en una relación de mutuo beneficio- y otros son saprófitos es decir que viven sobre restos de plantas que terminan por degradar. En este caso, se trata de materia orgánica muerta que los hongos se encargan de transformarla en compuestos minerales más sencillos contribuyendo a su mineralización junto con los otros microorganismos presentes en el suelo. Dentro de este grupo se encuentran los Hongos Comestibles.

En América el consumo de hongos forma parte del acervo cultural de la población rural, su conocimiento y uso fue muy importante en las culturas prehispánicas, de tal manera que constituyeron parte de una estrategia de subsistencia basada en el uso múltiple de los recursos naturales. En ciertas regiones aún persisten las recolecciones realizadas por toda la familia.

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